La inercia es una extraña propiedad de la materia. Cuando te vas, por ejemplo, el aire conserva el calor de tu cuerpo durante un rato, así como la arena guarda toda la noche la tibieza triste del sol. Cuando te vas, para seguir con el mismo ejemplo, mis manos persisten en la caricia, a pesar de que ya no hay piel que acariciar, tan sólo la osamenta del recuerdo descomponiéndose en el hueco de la escalera. Cuando te vas, dejas atrás un tú invisible adherido a las cosas más pequeñas: quizás un cabello en la almohada, una mirada que se ha enredado en los tirantes del deseo, una huella de saliva en las comisuras del sofá, una molécula de ternura en el plato de la ducha.
No es difícil encontrarte: el amor me sirve de lupa.
Cuanto te vas queda la nada misma. Quedan cosas por decir y por hacer, pero que el tiempo, maldito invasor se encarga de corromper. Cuanto te vas queda esa maldita ausencia que se encarga de hacerse presente cuando ya no estás.
ResponderEliminarLas decisiones fueron tuyas. No tiene ningún sentido que te lamentes por ello si se supone que elegiste lo que amabas. Date cuenta de que algunas cosas en la vida son a todo o nada, y sin garantías de éxito. El amor no es una póliza de seguros.
ResponderEliminarAprendé a dejar el pasado de lado, y a vivir ese presente que se nos escapa instante a instante. Vas a sufrir menos, te lo aseguro.-
Juli quiere hablarte me dijo. Suerte en tu vida. Te quiero mucho.-
Me olvidaba!. Te regalo esta canción:
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=-tFzs6GJBAI